El jueves 24 de septiembre habían pasado seis días del anuncio de Henry Paulson de que iba a armar un paquete de salvataje para el sistema financiero y ya estba claro que los políticos de Estados Unios no son diferentes de los de cualquiera de nuestros países bananeros. ¿Cómo se le ocurrió a Paulson que iba a lograr pasar fácilmente por el congreso un rescate de US$700 mil millones 40 días antes de las elecciones?. La semana pasada lo presentó como que lo sacabatrabajando el fin de semana para tenerlo listo antes de que abrieran los mercados el lunes 21.
Primero vimos el interrogatorio de los diputados al Secretario del Tesoro y al presidente de la Federal Reserve. Preguntas “inconvenientes”, como por qué no le dan acciones de los bancos al gobierno si va a poner la plata para salvar las instituciones. O por qué le van a seguir pagado decenas y centenas de millones de dólares anuales a los máximos ejecutivos de los bancos si han hecho tan mal su trabajo que ahora hay que rescatar el sistema con la plata de los contribuyentes. Preguntas que van al centro del asunto y que tienen toda la razón. Pero por otro lado salieron muchos a preguntar leseras que sólo dejaron en evidencia ignorancia acerca de como funciona el sistema financiero e incapacidad de entender lo que está pasando.
Hasta ahí todo bien, al final en el proceso democrático hay que dar el tiempo necesario para debatir los temas y poder salir con medidas que reflejen el aporte de todos las visiones políticas, que sea más equilibrado.
Si lo dejaran sólo, sin contrapesos, hay muchos que piensan que Paulson le habría pasado la plata de una vez a los bancos, con pocas condiciones, ya que por su trayectoria lo más probable es que tenga un sesgo muy fuerte a favor de los gerentes de los bancos. Me reí mucho leyendo este artículo de Michael Harris acerca de lo grave que sería para Estados Unidos que se afecte el pool de bonos de fin de año de los banqueros de Goldman.
Está bien que haya contrapesos aunque demoren el proceso de rescate.
Eso sería “politics as usual”, pero ahora, aparece el chapulín colorado John McCain en escena, quién regresa a Washington apresuradamente, suspendiendo la campaña para “asumir una posición de liderazgo” en el proceso de negociación del acuerdo para hacer el rescate. Curioso, viniendo de un señor que hace un par de semanas aseguraba que la economía americana estaba “fundamentalmente sana”.
Resultado, a la 1 PM del jueves había un acuerdo, pero llegó McCain a Washington y con su presencia se envalentonaron unos cuantos representantes republicanos conservadores que se oponen a la solución porque fomenta el “socialismo” y la intervención del estado cuando lo que hay que hacer es “incentivar” a que los mercados funcionen. O sea bajarle los impuestos a las corporaciones que compren cartera de los bancos. Intelectualmente puede tener algún atractivo, pero la realidad es que deja que el problema lo resuelvan los mismos que se metieron en el lío. Y les está pasando plata de los contribuyentes igual, al permitirles no pagar impuestos que de otra manera les tocaría pagar. Al final, se descarriló el acuerdo gracias al “liderazgo” de este señor.
Mientras tanto Washington Mutual, la mayor caja de ahorro de los Estados Unidos se iba a la ruina y los restos terminaban en manos de JP Morgan. Warren Buffett invertía US$5 mil millones en Goldman Sachs, en unas condiciones increíblemente favorables. Wachovia salía a buscar alguien que los compre, “sin apuro”, al menos por ahora. Y aparece Citigroup estabilizado de vuelta como comprador, posiblemente de Wachovia.
El viernes los candidatos presidenciales finalmente tuvieron su debate. A pesar de que McCain hizo mucho ruido e no ir, como lo puso Gail Collins, columnista del NY Times, la posición de McCain evolucionó así:
-¡Cancelemos el debate!
-Bueno, Tal vez debiéramos cancelar el debate.
-¡No habrá debate a menos que el congreso haya pasado una ley de rescate financiero!
-No habrá debate a menos que el congreso tenga un plan para pasar una ley de rescate financiero.
-Ah, ¡que diablos!
Ese es el señor que está listo para asumir como presidente y enfrentar cualquier crisis en el primer día de gobierno.
Lo que me lleva a preguntarme por la señora Sarah Palin, su compañera de lista como candidata a vicepresidenta por el partido republicano. Siempre es importante quién es el vicepresidente de Estados Unidos, ya que si el presidente muere, es destituido o renuncia, le toca asumir la presidencia inmediatamente. Esta señora, que tiene una trayectoria de alcaldesa de un pueblo de menos de 10.000 personas en Alaska, donde una de sus primeras acciones fue censurar los libros de la biblioteca pública para que se atuviera a sus principios “cristianos”. Actualmente es la gobernadora del estado de Alaska, un enorme pedazo de tierra que tiene poco mas de 600.000 habitantes. Sarah sacó su primer pasaporte el año pasado, nunca parece haber tenido curiosidad por conocer el mundo, aunque ella se defiende diciendo que a ella no la mandaron sus padres a viajar por Europa con una mochila sino que tuvo que trabajar. Sea como sea, tiene la capacidad de agitar multitudes conservadoras con sus discursos, pero cuando la entrevistan y tiene que hablar en serio, parece un niñita de colegio haciéndose la chistosa, y muestra una ignorancia enorme sobre política y relaciones internacionales.
Hoy día Sarah es el objeto de un número infinito de chistes, y me maté de la risa viendo a Tina Fey imitándola en Saturday Night Live.
Monday, September 29, 2008
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